El duelo es un proceso natural que surge ante la pérdida de alguien o algo importante para nosotros. Es una forma de adaptarnos a la nueva realidad sin esa persona o cosa que ya no está.

¿Cómo viven el duelo los niños y adolescentes?

Los niños y adolescentes viven el duelo de forma diferente a los adultos. No siempre entienden la muerte y pueden expresar sus emociones de forma distinta.

Fases del duelo:

  • Negación: No quieren aceptar la pérdida.
  • Rabia: Sienten enojo hacia la persona que se fue, hacia ellos mismos o hacia el mundo en general.
  • Tristeza: Experimentan mucha tristeza y dolor.
  • Negociación: Buscan una forma de traer de vuelta a la persona que se fue.
  • Aceptación: Comprenden que la persona no volverá y comienzan a adaptarse a la nueva realidad.

 

¿Cómo ayudar a un niño o adolescente que está de duelo?

  • Hablar con ellos sobre la pérdida: Explicarles qué ha pasado de forma honesta y adecuada a su edad.
  • Permitirles expresar sus emociones: No reprimir su tristeza, rabia o culpa.
  • Escucharlos sin juzgarlos: Dejar que hablen sobre sus sentimientos y experiencias.
  • Compartir tiempo con ellos: Brindarles apoyo y compañía.
  • Ser paciente: El duelo es un proceso que lleva tiempo.
  • Buscar ayuda profesional si es necesario: Si el niño o adolescente presenta síntomas de depresión o ansiedad, es importante buscar ayuda profesional.

Cómo trabaja la terapia Gestalt en el proceso de duelo en la infancia y la adolescencia

La terapia Gestalt ayuda a los niños y adolescentes a enfrentar el duelo de una forma muy especial, ¡como si fuera una aventura! En lugar de darles consejos o decirles cómo sentir, la terapia Gestalt les ayuda a descubrir por sí mismos sus emociones y necesidades.

¿Cómo funciona?

  • Explorar las emociones: Los niños y adolescentes pueden dibujar, jugar o hablar para expresar sus sentimientos de tristeza, enojo o confusión. ¡Es como si sacaran todas esas emociones que tienen guardadas en una caja!
  • Vivir el presente: La terapia Gestalt ayuda a los niños y adolescentes a enfocarse en el aquí y ahora, en lugar de quedarse atascados en el pasado o preocuparse por el futuro. Es como si se subieran a una máquina del tiempo que los lleva al momento presente.
  • Ser responsables: La terapia Gestalt ayuda a los niños y adolescentes a hacerse cargo de sus propias emociones y necesidades. ¡Es como si se convirtieran en pequeños superhéroes de sus propias vidas!
  • Experimentar la aceptación: La terapia Gestalt ayuda a los niños y adolescentes a aceptar la muerte como parte de la vida. Es como si aprendieran a navegar por un mar turbulento, sin perder la esperanza de llegar a un puerto seguro.
duelo en la infancia

¿Qué beneficios tiene?

  • Expresar emociones de forma sana: Los niños y adolescentes aprenden a expresar su tristeza, enojo y otras emociones de forma saludable, ¡como si soltaran un globo que se eleva hacia el cielo!
  • Desarrollar herramientas para afrontar la pérdida: Los niños y adolescentes aprenden a manejar la tristeza, la soledad y otros sentimientos difíciles. ¡Es como si les dieran un kit de herramientas para superar los obstáculos!
  • Fortalecer la autoestima: Los niños y adolescentes aprenden a confiar en sí mismos y en su capacidad para superar el duelo. ¡Es como si se dieran cuenta de que son más fuertes de lo que pensaban!
  • Mejorar las relaciones con los demás: Los niños y adolescentes aprenden a comunicarse mejor con sus familias y amigos. ¡Es como si construyeran un puente que los conecta con las personas que quieren! 
duelo en la adolescencia

¿En qué casos se recomienda?

La terapia Gestalt se recomienda para niños y adolescentes que están pasando por un proceso de duelo, ya sea por la muerte de un ser querido, una mascota, una mudanza o cualquier otra pérdida significativa.

¿Es efectiva?
Sí, la terapia Gestalt ha demostrado ser efectiva para ayudar a niños y adolescentes a superar el duelo. ¡Es como si les diera un mapa para encontrar el camino hacia la sanación!
* Recuerda: Cada niño y adolescente es diferente, por lo que el proceso de duelo también será diferente. Lo importante es que el niño o adolescente se sienta cómodo y seguro con el terapeuta. ¡Es como si encontraran a un amigo que les ayuda en este viaje tan difícil!

En general, la terapia Gestalt se ha demostrado como una intervención eficaz para ayudar a niños y adolescentes a superar el duelo.
Es una terapia flexible y adaptable que se puede ajustar a las necesidades individuales de cada niño o adolescente, y que ofrece un espacio seguro para explorar sus emociones y avanzar en el proceso de duelo.

Además de las conclusiones mencionadas anteriormente, es importante destacar que la terapia Gestalt:

  • Es una terapia breve, lo que la hace especialmente atractiva para niños y adolescentes con poca capacidad de atención.
  • Se basa en el aquí y ahora, lo que ayuda a los niños y adolescentes a centrarse en el presente y evitar rumiar el pasado o preocuparse por el futuro.
  • Es una terapia creativa, lo que permite a los niños y adolescentes expresarse a través de diferentes medios, como el dibujo, la música o el juego.

En definitiva, la terapia Gestalt es una herramienta valiosa para ayudar a niños y adolescentes a superar el duelo y desarrollar herramientas para afrontar futuras pérdidas.

Referencias

Referencias bibliográficas para padres o educadores que estén interesados en aprender sobre el proceso del duelo en la infancia o adolescencia:

◾ Terapia Gestalt para el duelo en niños y adolescentes:

https://gestaltsalut.com/duelo-fases-tratamiento/

◾ El NIÑO ANTE EL IMPACTO DE LA MUERTE DE UN SER QUERIDO.
Alternativas:

https://gestaltnet.net/sites/default/files/articulos/nino-impacto-muerte-ser-queridoalter nativas.pdf

◾ Duelo en los hijos de la paciente con cáncer terminal. La Gestalt, una alternativa de manejo en la niñez intermedia:

https://www.elsevier.es/es-revista-gaceta-mexicana-oncologia-305-articulo-duelo-los hijos-paciente-con-X1665920113687282

terapeuta gestalt

Artículo escrito por:

Lydia Viñerta Muñoz

Lydia es terapeuta Gestalt especializada en el campo del duelo y la pérdida, problemas de pareja, baja autoestima, conflictos internos y psicooncología.